Crown Lands- Apocalypse - «Through the Looking Glass»

 


              

Crown Lands: Apocalypse, un viaje al corazón del rock progresivo

Hay grupos que parecen llegar desde otra época, pero que no se limitan a reproducir los sonidos del pasado. Crown Lands es uno de ellos. Este dúo canadiense ha encontrado en el rock progresivo de los años setenta una fuente de inspiración para construir una propuesta propia, donde conviven la potencia del hard rock, los pasajes psicodélicos, las melodías envolventes y las composiciones de largo recorrido.

Cuando escucho a Crown Lands, resulta difícil no pensar en Rush, una de sus grandes referencias, pero al escuchar a Crown Lands, hay otra comparación que me viene inevitablemente a la cabeza: Greta Van Fleet. Aunque cada grupo tiene su propia personalidad, ambos comparten esa manera de recuperar el espíritu del rock de los años setenta, con guitarras poderosas, voces de registro agudo y una interpretación que apuesta por la intensidad y la expresividad. También aparecen ecos de ese rock expansivo que convirtió el virtuosismo instrumental y la imaginación en señas de identidad. Lo interesante es que sus canciones no se quedan en el homenaje: buscan recuperar aquella ambición musical y trasladarla al presente.

Formado en Oshawa, Ontario, por Cody Bowles (voz y batería) y Kevin Comeau (guitarras, bajo y teclados), el grupo demuestra que dos músicos pueden levantar un universo sonoro de enorme riqueza. Sus composiciones alternan riffs contundentes, desarrollos instrumentales, sintetizadores y cambios rítmicos que mantienen vivo el espíritu del progresivo clásico.



Publicado en 2026, Apocalypse es el nuevo álbum conceptual de Crown Lands, el dúo canadiense que continúa explorando las posibilidades del rock progresivo y el hard rock de inspiración setentera. El disco desarrolla una historia de ciencia ficción marcada por la guerra, la destrucción y el enfrentamiento entre civilizaciones. Su narrativa está directamente relacionada con Fearless (2023), ampliando el universo creado en aquel trabajo y profundizando en sus personajes y conflictos. Musicalmente, Crown Lands vuelve a apostar por las composiciones ambiciosas, los cambios rítmicos y los extensos pasajes instrumentales, con una suite de diecinueve minutos que da título al álbum.

Dentro de Apocalypse, hay una canción a la que merece la pena prestar especial atención: «Through the Looking Glass», tercer corte del álbum, con una duración aproximada de tres minutos y cuarenta y cinco segundos. En ella encontramos una de las facetas más atractivas del dúo: su capacidad para combinar una melodía accesible con los detalles instrumentales que tanto disfrutamos los aficionados al rock progresivo.

La composición comienza con arpegios de guitarra de doce cuerdas que crean una sensación de movimiento constante. Sobre esa base se incorporan los sonidos envolventes del Mellotron, aportando profundidad y una atmósfera que nos transporta a los grandes paisajes sonoros del progresivo clásico.

La voz de Cody Bowles adquiere un protagonismo especial. Su registro agudo y expresivo encaja perfectamente con una canción que necesita transmitir tanto la épica de su historia como una cierta sensación de melancolía. El resultado es un tema que alterna estrofas intensas con un estribillo poderoso y muy melódico, de esos que permanecen en la memoria después de la escucha.

Pero lo que más me gusta es que, detrás de esa aparente sencillez, hay espacio para los detalles. Como ha explicado el propio Comeau, el grupo buscaba precisamente escribir una canción más sencilla en su estructura, con pocos acordes por sección, pero sin renunciar a esos pequeños desafíos musicales.

También resulta interesante su dimensión narrativa. «Through the Looking Glass» relata las últimas victorias de los legendarios Jinetes del Dragón de Karagon frente a sus enemigos, antes de que el Sindicato ponga fin a su dominio. Las imágenes de dragones, cielos cubiertos y batallas se convierten así en parte de una historia que la música ayuda a desarrollar.

Personalmente, encuentro en esta canción varios de los ingredientes que hacen atractivo el mejor rock progresivo: melodía, fuerza instrumental, contrastes y una composición que no necesita excesos para resultar efectiva. La influencia de Rush está ahí, pero se me viene a la cabeza también Led Zepellin y Greta Van Fleet  y esa tradición del rock sinfónico que sabe combinar la emoción inmediata con una construcción musical más elaborada.

«Apocalypse»: diecinueve minutos de ambición musical


Si «Through the Looking Glass» representa el lado más directo y melódico del álbum, la canción que da título a Apocalypse constituye su gran aventura progresiva. Sus diecinueve minutos permiten al dúo desarrollar una composición extensa, con cambios de ritmo, pasajes instrumentales y diferentes ambientes que van dando forma a la historia.

La pieza narra la llegada de Blackstar y los ejércitos del Sindicato a Karagon, la destrucción de los Jinetes del Dragón y las consecuencias de una guerra que termina volviéndose contra sus propios vencedores. El relato adquiere una dimensión trágica: la violencia genera más violencia y la victoria militar no evita la pérdida de aquello que daba sentido a la conquista.


Musicalmente, es el momento en el que Crown Lands puede desplegar con mayor libertad su gusto por las composiciones de largo recorrido. Las guitarras, los teclados y la batería se alternan en una estructura que busca mantener la tensión y conducir al oyente hacia un desenlace coherente con el universo conceptual del disco.

No se trata simplemente de escribir una canción larga, sino de dar espacio a las ideas para que evolucionen y se transformen. Esa ambición conecta directamente con la tradición de Rush, Yes y otras grandes formaciones progresivas, aunque Crown Lands lo hace desde su propia perspectiva y con una producción contemporánea.

Además, el final establece un vínculo musical con Fearless su disco de 2023 , reforzando la continuidad entre ambos trabajos. De esta manera, Apocalypse no es únicamente una colección de canciones, sino una pieza más de un proyecto narrativo que el grupo viene desarrollando a lo largo de varios discos.


Crown Lands y la vigencia del rock progresivo

Lo que más me interesa de Crown Lands es su manera de entender el legado del progresivo. No reniegan de sus referentes ni intentan disimularlos. La huella de Rush es evidente, pero también muestran inquietudes propias y la voluntad de explorar otros caminos, como ya habían demostrado con los trabajos instrumentales Ritual I y Ritual II, publicados en 2025.

Con Apocalypse, el dúo regresa a las composiciones más elaboradas y a la narrativa de ciencia ficción, demostrando que puede alternar la experimentación atmosférica con el rock de gran formato.

En una época dominada tantas veces por las canciones breves y el consumo rápido, resulta estimulante encontrar músicos dispuestos a dedicar diecinueve minutos a una composición y a pedir al oyente que se implique en ella. No todos los pasajes tienen que alcanzar la misma intensidad, pero esa voluntad de asumir riesgos y recuperar la dimensión aventurera del rock es una de las grandes virtudes del grupo.

Crown Lands demuestra que el rock progresivo no tiene por qué vivir exclusivamente de la nostalgia. Puede mirar hacia los años setenta, recoger la herencia de bandas fundamentales y, al mismo tiempo, seguir creciendo y buscando nuevas posibilidades.

Y para quienes hemos disfrutado durante décadas de los grandes viajes musicales de Rush, Yes o Genesis, encontrarse con un grupo que sigue creyendo en esa forma de entender la música es una buena noticia.

Porque el progresivo no consiste solamente en tocar mucho o en componer canciones interminables. Consiste en tener algo que contar y encontrar la manera de convertirlo en música. Y Crown Lands, con sus aciertos, sus ambiciones y su evidente pasión por el género, sigue empeñado en demostrarlo.


Comentarios