“Wonderous Stories”: cuando Yes decidió susurrar en lugar de conquistar el cosmos Hay canciones que no necesitan demostrar nada. No buscan impresionar con virtuosismo ni levantar catedrales sonoras. Simplemente aparecen, se acomodan en el aire y permanecen. “Wonderous Stories” es exactamente eso: el momento en que Yes dejó de mirar a las estrellas para escuchar el murmullo del río. A finales de los setenta, el rock progresivo vivía una crisis de identidad. Las grandes suites conceptuales comenzaban a parecer excesivas en un mundo que ya respiraba punk, inmediatez y desencanto. Yes —una banda asociada a epopeyas casi filosóficas— podría haber insistido en la grandiosidad. En cambio, eligió algo mucho más arriesgado: la sencillez. Dentro de Going for the One , un disco que ya insinuaba regreso a la tierra firme tras viajes musicales casi místicos, “Wonderous Stories” funciona como un pequeño refugio emocional. No es la pieza más compleja del ál...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones