The Veils – Fragile World: un descubrimiento inesperado este verano
Hace unos días, cansado por este verano tan cálido, necesitaba escuchar música nueva. Aunque durante estos meses hemos tenido varios lanzamientos muy buenos, necesitaba algo diferente, algo desconocido. Me recomendaron el último disco de The Veils, un grupo al que no sigo y cuya discografía prácticamente desconozco. Pero precisamente por eso me lancé a escucharlo, a ver qué me traía el destino.
La verdad es que este tipo de recomendaciones me han traído grandes descubrimientos... y también grandes decepciones. Total, que me puse manos a la obra y, en esta ocasión, la verdad es que no me decepcionó.
De entrada me gustó la voz de su cantante, y esto para mí es un factor importante. Hay voces que consiguen atraparte desde el primer momento y la de Finn Andrews tiene ese tono sombrío, ligeramente quebrado y emocional que enseguida consiguió despertar mi interés. A esto se unía un ritmo generalmente calmado, unas atmósferas envolventes y esa sensación de estar entrando poco a poco en un territorio musical que todavía no conocía.
Así que seguí escuchando.
Y conforme avanzaba el disco fui descubriendo nuevos temas que me gustaban.
No sé todavía si Fragile World es mejor o peor que los anteriores discos de The Veils. Para poder responder a eso necesitaría profundizar en su discografía, algo que todavía no he hecho. Este primer acercamiento ha sido, más bien, una escucha apresurada, de esas que hacemos cuando descubrimos un disco y queremos saber rápidamente qué nos puede ofrecer.
Seguiré escuchando.
Y seguramente volveré a The Veils para descubrir qué hay detrás de este álbum y cómo encaja dentro de su trayectoria. Pero de momento hay suficiente material en Fragile World como para afirmar que la recomendación ha merecido la pena.
Y ahora os comentaré la canción que he escogido...
Fragile World, un álbum que se deja descubrir poco a poco
Grabado en directo en Nueva Zelanda por Paddy Hill y con la producción de Tom Healy, Fragile World posee una calidez bellamente cruda y sin demasiados adornos en su sonido. Es uno de esos discos en los que se percibe que las canciones no necesitan estar excesivamente maquilladas para transmitir lo que quieren transmitir.
Hay momentos tiernos y conmovedores, otros más directos e inmediatos, y precisamente esa variedad hace que la escucha resulte entretenida.
Conforme voy escuchando el disco de manera apresurada voy descubriendo nuevas canciones que me gustan. Y aquí aparece uno de los problemas —o de las ventajas— de este tipo de álbumes: todavía no tengo claro cuál es mi favorita.
Si tuviera que elegir en algunos momentos me quedaría con la delicada “My Foolish Heart”. El piano, tranquilo y envolvente, y esa hermosa guitarra con cierto sabor country que recorre la canción sugieren una influencia cercana al country y al indie-folk. Pero por encima de todo destaca la interpretación de Andrews, especialmente cuando canta una de las frases que más me han llamado la atención del álbum: “You remind me of all the lost dreams I've had along the way”.
Es una canción aparentemente sencilla, pero tiene esa capacidad de quedarse flotando en la cabeza después de terminar.
En otros momentos me decanto por “Lungs”.
Y luego está la sublime “Little White Bird (Fragile World)”, otra de esas piezas que hacen que uno vuelva atrás para escucharla de nuevo.
Así que ya veis que todavía estoy en esa primera fase de descubrimiento en la que un disco parece tener varias canciones candidatas a convertirse en la favorita.
Pero creo que finalmente me voy a decantar por “Lungs” como tema destacado de hoy.
Lungs: volver a los primeros The Veils
“Lungs” fue el primer sencillo de Fragile World y, curiosamente, es también la canción que más me ha terminado convenciendo en esta primera escucha.
Tiene algo diferente respecto a algunos de los momentos más delicados del álbum. Aquí aparecen un piano mucho más enérgico, golpes de guitarra más punzantes y, sobre todo, una interpretación vocal que transmite una sensación de urgencia.
Es como si de repente The Veils pisaran el acelerador.
La canción recupera, en cierto modo, ese lado más visceral que asociamos a los primeros trabajos del grupo. No necesita convertirse en una pieza especialmente ruidosa para transmitir intensidad: la tensión está en la interpretación, en el ritmo y en la manera en que Andrews parece cantar desde un lugar bastante personal.
Y precisamente ahí está uno de los grandes atractivos de “Lungs”.
Una canción sobre cambiar
Bajo esa apariencia musicalmente directa encontramos una canción que habla de hábitos, dependencia, desgaste y deseo de cambiar.
El propio título, Lungs, nos lleva inmediatamente a los pulmones y a la respiración. Pero la canción va más allá de una referencia literal. Hay en ella una sensación de alguien que sabe que determinadas decisiones o costumbres le están haciendo daño y que, pese a todo, intenta encontrar una salida.
Ese conflicto entre saber que algo no funciona y continuar haciéndolo resulta tremendamente humano.
Y Andrews consigue transmitirlo sin necesidad de convertir la canción en un discurso moral.
La voz vuelve a ser fundamental. Su interpretación no busca la perfección ni la limpieza absoluta; al contrario, esa cierta aspereza y fragilidad hacen que la canción resulte más creíble.
Musicalmente, “Lungs” también resulta interesante por la forma en que combina melodía y tensión. El piano funciona como uno de los motores de la canción mientras las guitarras aparecen para añadir nervio y profundidad. Todo parece avanzar hacia delante, como si la propia estructura musical reprodujera esa necesidad de escapar de una situación determinada.
Y entonces entendemos por qué esta canción funciona tan bien dentro de Fragile World.
El álbum puede ser delicado, contemplativo y melancólico, pero “Lungs” introduce una dosis de realidad y de urgencia que evita que el conjunto caiga en una atmósfera excesivamente uniforme.
Mi descubrimiento de The Veils
Quizá lo más curioso de todo esto es que yo llegué a The Veils casi por casualidad.
No conocía suficientemente su música, no tenía expectativas y tampoco llegué con ninguna comparación previa. Simplemente necesitaba escuchar algo nuevo durante este verano interminable y alguien puso este disco en mi camino.
A veces la música funciona así.
Un día escuchas un grupo que llevas décadas conociendo y al siguiente aparece delante de ti una banda cuya trayectoria habías pasado por alto. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer antes de poder valorar Fragile World dentro de la discografía de The Veils, el primer encuentro ha sido más que satisfactorio.
“Lungs” es, de momento, mi canción elegida.
Pero sospecho que esto no termina aquí.
Ahora me queda lo más interesante: volver atrás, descubrir los anteriores discos de The Veils y comprobar si este Fragile World es realmente una puerta de entrada a un universo musical que hasta ahora desconocía.
Por ahora, simplemente me quedo con la sensación de haber encontrado, casi por casualidad, un disco que necesitaba escuchar.
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