Genesis – ...And Then There Were Three... - "Follow You Follow Me" - "Many Too Many"




Genesis – ...And Then There Were Three...: cuando sobrevivir significó cambiar para siempre

Hay discos que nacen de la inspiración y otros que nacen de la necesidad. ...And Then There Were Three... pertenece claramente a la segunda categoría. En 1978, Genesis se encontraba en una encrucijada que habría acabado con la mayoría de las bandas. Primero se marchó Peter Gabriel, el rostro más visible del grupo. Poco después, Steve Hackett decidió seguir su propio camino. Lo que había sido uno de los quintetos más creativos del rock progresivo quedó reducido a tres hombres: Phil Collins, Tony Banks y Mike Rutherford.

El propio título del álbum era una declaración de principios. No había metáforas ni dobles sentidos. Simplemente quedaban tres. Y lejos de ocultarlo, Genesis lo convirtió en el eje de una nueva etapa.

Un grupo obligado a reinventarse

Cuando el trío se reunió para grabar el disco, la situación era tan incierta como desafiante. La salida de Hackett había dejado un vacío importante. Su guitarra había sido una de las voces más características del sonido clásico de Genesis, aportando atmósferas, lirismo y una sensibilidad muy particular.

Mike Rutherford asumió gran parte del trabajo guitarrístico, aunque su enfoque era muy diferente. Menos ornamental, más directo. Como consecuencia, los teclados de Tony Banks adquirieron todavía más protagonismo y las canciones comenzaron a orientarse hacia estructuras más compactas.

Además, el contexto musical estaba cambiando rápidamente. El punk y la new wave dominaban la conversación cultural en Gran Bretaña. Las largas suites progresivas parecían pertenecer a otra época. Genesis entendió que no podía limitarse a repetir fórmulas. La cuestión no era abandonar su identidad, sino adaptarla a un nuevo escenario.

Entre dos mundos

Escuchado hoy, ...And Then There Were Three... resulta fascinante porque captura exactamente el momento en que Genesis se encuentra entre dos etapas de su historia.

Todavía conserva elementos del progresivo clásico en piezas como "Down and Out", con sus cambios rítmicos y su compleja construcción, o en "Burning Rope", una de las últimas grandes epopeyas del grupo, impulsada por un extraordinario trabajo de teclados de Banks.

Sin embargo, también aparecen canciones más concisas, más accesibles y emocionalmente directas. Es como si la banda estuviera aprendiendo a condensar su riqueza musical en formatos más breves.

No es casualidad que muchos aficionados consideren este álbum como el puente perfecto entre el Genesis progresivo de los años setenta y el Genesis que dominaría las listas de ventas en los ochenta.

          

"Many Too Many": la joya escondida

Aunque la historia suele recordar el álbum por su gran éxito comercial, una de sus mejores canciones permanece relativamente oculta entre el repertorio del grupo.

"Many Too Many" es una de las composiciones más hermosas que Tony Banks escribió para Genesis. Lejos de los personajes fantásticos y las narraciones alegóricas que habían caracterizado parte de la producción anterior de la banda, la canción aborda sentimientos profundamente humanos: el desgaste emocional, la pérdida y la resignación ante una relación que ha llegado a su final.

La pieza se construye sobre un delicado piano que va creciendo poco a poco hasta desembocar en uno de los estribillos más emotivos del álbum. La interpretación de Phil Collins resulta especialmente conmovedora. Su voz transmite vulnerabilidad sin caer en el dramatismo excesivo, anticipando la sensibilidad que años después marcaría gran parte de su carrera en solitario.

Hay además un detalle histórico que convierte a la canción en una pequeña reliquia para los seguidores del grupo. "Many Too Many" fue la última grabación de estudio de Genesis en la que se utilizó un Mellotron real, aquel legendario instrumento que había definido buena parte del sonido progresivo de finales de los sesenta y principios de los setenta. Sus característicos timbres de cuerda envuelven la canción en una melancolía difícil de describir.

Escuchada hoy, parece casi una despedida simbólica de una era.

"Follow You Follow Me": la canción que cambió todo

Si "Many Too Many" representa el último suspiro del viejo Genesis, "Follow You Follow Me" señala claramente el camino hacia el futuro.

La canción surgió de manera bastante espontánea durante los ensayos. Su sencillez contrastaba con la complejidad habitual del grupo. Apenas había cambios de compás, largas secciones instrumentales o desarrollos intrincados. Lo que dominaba era una melodía luminosa y una letra directa que hablaba de amor y compromiso.

Para algunos seguidores veteranos fue casi una traición. Para otros, una demostración de que Genesis era capaz de escribir grandes canciones sin necesidad de esconderse tras estructuras complejas.

Lo cierto es que el tema se convirtió en el primer gran éxito internacional de la banda. Alcanzó posiciones destacadas en numerosos países y permitió que Genesis llegara a un público mucho más amplio.

Con el paso de los años ha quedado claro que "Follow You Follow Me" no fue una concesión comercial, sino una evolución natural. La canción conservaba el refinamiento melódico característico del grupo, pero expresado de una forma más inmediata y universal.

En muchos sentidos, fue la puerta de entrada a la siguiente década.

Un álbum imperfecto pero imprescindible

Es cierto que ...And Then There Were Three... no posee la cohesión de obras maestras como Selling England by the Pound o A Trick of the Tail. También es evidente que la banda todavía estaba buscando su nueva identidad tras la marcha de Hackett.

Pero precisamente ahí reside gran parte de su interés.

Estamos ante el sonido de una banda enfrentándose a una crisis existencial y encontrando una salida creativa. Genesis no intentó copiar su pasado ni renegar de él. Construyó un puente entre dos épocas y logró algo extraordinariamente difícil: evolucionar sin perder completamente su esencia.

Con la perspectiva que dan las décadas, este disco aparece como uno de los trabajos más importantes de toda su trayectoria. No porque sea el mejor, sino porque fue el que demostró que Genesis podía sobrevivir a cualquier cambio.

Y la historia acabaría demostrando que aquellos tres supervivientes todavía tenían mucho que decir. Muchísimo.






 

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