Un viaje musical: de “Sonnet” en Urban Hymns al “Sonnet” de 2025
Hay canciones que se quedan pegadas al alma. “Sonnet” fue una de ellas. En 1997, dentro del monumental Urban Hymns, se sentía como un susurro elegante entre la melancolía y la esperanza. Aquella versión era cruda en la medida justa: guitarras limpias, voz cercana, una producción que aunque pulida dejaba espacio para respirar. Tenía ese sonido britpop que hoy reconocemos como una cápsula del tiempo.
La “Sonnet” original hablaba al corazón sin distracciones, como una confesión inesperada escrita en una libreta arrugada.
Pero llega 2025 y Richard Ashcroft decide vestirla de gala.
En el vibrante panorama musical de 2025, el icónico vocalista de The Verve regresa con fuerza, no solo con un nuevo álbum en el horizonte, sino con actuaciones que recuperan la esencia emocional de su legado. Una de las joyas más brillantes es su interpretación de “Sonnet” en el BBC Radio 2 Piano Room, grabada el 10 de julio en los legendarios estudios Maida Vale de Londres.
Esta sesión —parte de la prestigiosa serie Piano Room de la BBC— transforma el himno de 1997 en una pieza orquestal íntima, acompañada por la BBC Concert Orchestra bajo la dirección de la arreglista Fiona Brice.
2025 también ha sido un año de reencuentros para Ashcroft. Mientras Oasis —banda con la que comparte lazos históricos desde los 90— inicia su gira Oasis Live ’25, Ashcroft se une como telonero en varios shows del Reino Unido e Irlanda. Ese contexto de victory lap, como él mismo lo define, impregna su música de un aire de celebración y reflexión.
En la sesión del Piano Room no solo revive “Sonnet”: también presenta su nuevo sencillo “Lover”, parte del álbum Lovin’ You —lanzado en octubre de 2025, su primer material inédito en siete años
“Sonnet”, extraída de Urban Hymns —el álbum que catapultó a The Verve con clásicos como “Bitter Sweet Symphony”—, siempre ha sido un poema de amor y pérdida. En su versión original, es un himno eufórico con crescendos épicos; aquí, en el Piano Room, se despoja de su armadura rockera para convertirse en una balada orquestal que resalta la vulnerabilidad de Ashcroft.
Una nueva piel: el renacimiento orquestal
La versión del BBC Piano Room 2025 no es simplemente una reinterpretación: es una relectura emocional.
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La orquesta no acompaña: expande.
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El piano no sostiene: reimagina.
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La voz de Ashcroft, más madura, más gastada por los años y las experiencias, adquiere una gravedad distinta, como si cada verso hubiera acumulado décadas de vida.
El resultado es un “Sonnet” cinematográfico, más grande, más solemne. Una canción que antes caminaba descalza ahora entra envuelta en terciopelo sonoro. Y sí, es hermoso.
Pero ahí aparece el dilema.
Nostalgia vs. evolución
La nueva versión emociona, pero la original nos pertenece.
La escuchamos cuando todo era distinto.
Cuando el mundo parecía más lento.
Cuando las canciones no solo se oían: se vivían.
La nostalgia no compara: abraza.
Y en ese abrazo, la primera “Sonnet” permanece como una fotografía que nunca queremos cambiar por un retrato restaurado.
La de 2025 es impecable, brillante, elegante.
La de 1997… es nuestra historia.
El veredicto del corazón
Este viaje musical entre ambas versiones no es una batalla para decidir cuál es mejor, sino un recordatorio de algo más profundo:
Las canciones cambian. Nosotros también.
Ashcroft ha evolucionado, y “Sonnet” evoluciona con él.
Nuestra memoria, en cambio, sigue cantando la versión que nos acompañó en aquel tiempo que ya no vuelve.
Y tal vez ahí esté la magia:
podemos disfrutar las dos, pero solo una tiene la llave del pasado.
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