Lars Fredrik Frøislie – Gamle Mester (2025) - Demring - Gamle Mester

 




Lars Fredrik Frøislie – Gamle Mester (2025): arquitectura sinfónica y legado analógico en el prog moderno

Con Gamle Mester (Karisma Records, 2025), Fredrik Frøislie da un paso decisivo en su evolución como compositor dentro del rock progresivo sinfónico. Si su debut solista Fire Fortellinger (2023) funcionó como una declaración de principios estilísticos, este segundo trabajo amplía el lenguaje compositivo con una mayor ambición estructural, una narrativa conceptual más definida y un dominio absoluto del arsenal analógico clásico.

Concepto y coherencia formal

El álbum toma su nombre de “Den Gamle Mester”, un roble centenario inmortalizado en un poema de Jørgen Moe, convirtiéndolo en eje simbólico de la obra. Esta referencia no es meramente literaria: el disco reflexiona sobre la transmisión del conocimiento artístico, el paso del tiempo y la permanencia de los lenguajes clásicos en un contexto contemporáneo.

La secuencia de temas responde a un arco narrativo claro, desde “Demring” (Amanecer) hasta “Skumring” (Crepúsculo), reforzando la idea de ciclo vital y otorgando al álbum una unidad formal cercana a la suite sinfónica.

               

Lenguaje compositivo

Frøislie trabaja con formas extensas, modulaciones frecuentes y transiciones orgánicas, evitando el virtuosismo exhibicionista en favor de un desarrollo temático sólido. Las composiciones se construyen a partir de:

  • Motivos melódicos recurrentes
  • Cambios métricos fluidos
  • Contrastes dinámicos entre pasajes contemplativos y secciones más enérgicas

Jakten På Det Kalydonske Villsvin” y “De Tre Gratier” destacan por su narrativa interna, donde los temas se transforman progresivamente, recordando el enfoque de Genesis era Hackett/Banks o el sinfonismo pastoral de Camel, pero con una identidad propia.

Teclados y sonido

El corazón del disco es la instrumentación vintage, utilizada con criterio histórico y musical. El Hammond C3 aporta profundidad armónica y peso dramático; el Mellotron M400 introduce capas corales y orquestales; mientras que el Minimoog se emplea para líneas solistas expresivas, más melódicas que pirotécnicas.

El Clavinet y el Rhodes añaden color rítmico y textura, contribuyendo a una paleta sonora cálida y tridimensional, con una producción que prioriza la dinámica natural por encima de la compresión moderna.

Sección rítmica y vientos

Aunque Frøislie interpreta batería y percusión, el disco se beneficia enormemente del bajo de Nikolai Hængsle, cuyo enfoque melódico y preciso recuerda al bajo progresivo clásico europeo.
La participación de Ketil Einarsen (flauta y recorder) introduce un elemento pastoral y folclórico, evocando el prog escandinavo y británico de los años 70, especialmente en los pasajes más contemplativos.

Piezas clave

  • “Gamle Mester”: eje conceptual y musical del álbum, con un equilibrio ejemplar entre solemnidad, groove y desarrollo temático.
  • “De Tre Gratier”: suite de más de 12 minutos, donde Frøislie alterna luz y oscuridad mediante cambios de tonalidad y densidad instrumental.
  • “Medusas Flåte”: atmósfera dramática y pictórica, cercana a la música programática.

Conclusión

Con Gamle Mester, Fredrik Frøislie no solo reafirma su posición como referente del prog sinfónico actual, sino que demuestra una madurez compositiva que lo sitúa más allá del revival. El álbum dialoga con los grandes maestros del pasado, pero lo hace desde un entendimiento profundo del lenguaje, sin caer en la imitación superficial.

Una obra rica en matices, técnicamente refinada y conceptualmente sólida, que consolida a Frøislie como un “viejo maestro” contemporáneo del rock progresivo.


 

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