Some Mother’s Son – The Kinks: el eco humano detrás de la guerra

 


        

Some Mother’s Son – The Kinks: el eco humano detrás de la guerra

Una canción contra la distancia emocional de la guerra

Hay canciones que no buscan entretener, sino despertar.
Canciones que, con sencillez y empatía, nos obligan a mirar donde normalmente apartamos la vista. “Some Mother’s Son”, de The Kinks, es una de ellas.

Compuesta por Ray Davies e incluida en el álbum Arthur (Or the Decline and Fall of the British Empire) (1969), esta canción no solo retrata la tragedia de la guerra, sino también la humanidad perdida entre sus cifras.

Mientras muchos himnos antibélicos de los años sesenta se movían entre la protesta y la rabia, “Some Mother’s Son” optó por la compasión silenciosa. Su mirada no es política, sino profundamente humana.

A lo largo de la canción, Davies nos enfrenta a frases que hieren por su sencillez brutal:

“Someone has killed some mother’s son today.”
Alguien ha matado al hijo de una madre hoy.

“Some mother’s son has no grave today.”
El hijo de alguna madre no tiene tumba hoy.

“Some mother’s son lies dead in a field.”
El hijo de alguna madre yace muerto en un campo.

Estas líneas revelan la auténtica crueldad de la guerra: la muerte anónima, el dolor invisible, la pérdida convertida en rutina. No hay heroísmo ni gloria, solo la constatación de que detrás de cada soldado caído hay una madre que espera en vano.

Con esta canción, The Kinks levantan una denuncia serena pero implacable, un lamento contra la indiferencia y la deshumanización que la guerra impone. Ray Davies no grita, no señala culpables: simplemente pone voz al silencio de miles de madres cuyo dolor nunca se canta.

Ray Davies: del retrato social al dolor íntimo

En pleno auge de la psicodelia y la contracultura, Ray Davies ya había demostrado ser uno de los cronistas más lúcidos del Reino Unido de posguerra. En Arthur…, el compositor abordaba la identidad británica, el patriotismo, la pérdida y la clase media con un tono entre nostálgico y crítico.

Pero en “Some Mother’s Son”, Davies se detuvo en el rostro anónimo de la guerra.
Inspirado por los recuerdos familiares de la Segunda Guerra Mundial —su hermano mayor, Dave, había hablado del servicio militar y de amigos que no regresaron—, Davies escribió una canción que no culpa ni glorifica, sino que lamenta.

     “Some mother’s son lies in a field, / Someone has killed some mother’s son today…”

     “El hijo de alguna madre yace en un campo, / alguien ha matado al hijo de una madre hoy…”

— The Kinks, 1969

La voz de Davies, casi susurrante, narra la muerte de un soldado desconocido, recordándonos que detrás de cada uniforme hay un hijo, un rostro, una historia. La letra repite la frase “some mother’s son” como una letanía, una plegaria por todas las madres que esperan noticias que nunca llegarán.


El sonido de la pérdida

Musicalmente, la canción es un ejemplo de la madurez sonora de The Kinks a fines de los 60. La melodía es lenta, solemne y desgarradoramente bella, sostenida por un acompañamiento de cuerdas y un órgano que refuerzan el tono de elegía.

El arreglo recuerda a los himnos de guerra británicos, pero con un giro sombrío: la armonía parece desvanecerse en lugar de resolverse, como si la música misma se negara a encontrar consuelo.
El resultado es un tema que flota entre la balada y el réquiem, más cercano a un homenaje que a una canción de protesta.


El mensaje que trasciende el tiempo

Aunque “Some Mother’s Son” se escribió en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, su mensaje sigue siendo universal.
Cada conflicto, sin importar la época, deja tras de sí vidas truncadas y familias rotas.
La canción no necesita mencionar lugares ni fechas: basta con la imagen de una madre recibiendo la noticia de que su hijo “murió como un héroe”, mientras el mundo sigue girando.

Davies, con su mirada irónica y empática, logra poner humanidad en la estadística, recordando que la guerra no se mide solo en batallas ganadas, sino en lágrimas derramadas.

“Two soldiers fighting in the trench / One to the left and one to the right / And both of them shot in the very same night…”

Esa simetría cruel —dos enemigos, dos hijos— resume el corazón del tema: no hay vencedores en la guerra, solo madres que pierden a sus hijos.


Una joya oculta del catálogo de The Kinks

Aunque no fue lanzada como sencillo, “Some Mother’s Son” ha sido reconocida como una de las composiciones más emotivas y poderosas de Ray Davies.
Su fuerza radica precisamente en su austeridad emocional: no necesita gritar para conmover.

Con los años, críticos y músicos han redescubierto la canción como un himno silencioso contra la deshumanización, una pieza que sigue resonando cada vez que un conflicto repite la misma historia.


Reflexión final

“Some Mother’s Son” no busca consuelo ni perdón. Es una canción que mira de frente la tragedia universal de la pérdida, sin adornos ni heroísmo.
En su tristeza hay una advertencia: mientras existan guerras, siempre habrá una madre esperando un hijo que no volverá.

“Some mother’s son ain’t coming home today…”


 

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