Barock Project: Un Viaje en el Tiempo con Time Voyager
¡Bienvenidos a este rincón del rock progresivo! Hoy nos sumergimos en el fascinante universo de Barock Project, una banda italiana que ha sabido fusionar la elegancia del barroco con la energía del rock moderno. Su propuesta se ubica en el neo-prog sinfónico, una evolución del progresivo de los 70 con influencias de ELP, Yes, Genesis, Kansas, Jethro Tull y Toto.
Lo que distingue a Barock Project es su capacidad de tejer música barroca y clásica —con estructuras contrapuntales y orquestaciones dramáticas— dentro de un marco de rock progresivo contemporáneo de riffs poderosos, solos virtuosos, pasajes de jazz con improvisación y hasta estructuras accesibles con coros de corte pop.
Con su álbum más reciente, Time Voyager (junio de 2024), la banda entrega una obra conceptual que nos invita a recorrer los pliegues del tiempo como si fueran pasajes de un laberinto infinito.
Biografía de Barock Project: De las raíces barrocas al escenario internacional
La historia comienza en 2003 en Módena, Italia, con la visión del multiinstrumentista Luca Zabbini, apasionado por la música clásica barroca y por el progresivo de los 70. Su idea: crear un puente entre la precisión de lo clásico y la energía del rock sinfónico.
El debut llegó en 2007 con Misteriose Voci, editado por Musea Records, y ya desde entonces su estilo llamó la atención por las orquestaciones épicas combinadas con riffs modernos. El camino continuó con Rebus (2009), pero el verdadero salto internacional fue con Coffee in Neukölln (2012), su primer álbum en inglés, que les abrió puertas y los colocó en nominaciones a los Prog Awards.
En 2015 lanzaron Skyline, con colaboraciones notables como la de Vittorio De Scalzi (New Trolls) y arte de Paul Whitehead (famoso por las portadas de Genesis). Luego vinieron discos cada vez más ambiciosos: Detachment (2017), Seven Seas (2019) y un boxset recopilatorio en 2021.
La actual formación está compuesta por Alex Mari (voz desde 2016), Luca Zabbini (teclados, guitarra, voz), Marco Mazzuoccolo (guitarras), Francesco "Sherman" Caliendo (bajo) y Eric Ombelli (batería). Han compartido escenario en festivales como Prog Dreams y colaborado con gigantes como PFM.
Pese a los retos recientes —como la enfermedad de Zabbini en 2025, que obligó a cancelar giras—, Barock Project sigue consolidándose como uno de los pilares del neo-prog italiano actual.
Time Voyager: Un Laberinto Temporal de 71 Minutos
Publicado el 3 de junio de 2024, Time Voyager es un álbum conceptual de 12 temas (71 minutos), concebido como un viaje a través del tiempo donde cada canción es una “puerta” hacia diferentes épocas y realidades.
El disco abre con fuerza en “Carry On”, himno sinfónico que recuerda a Kansas y Yes, seguido de “Summer Set You Free”, con grooves funky al estilo Toto. Más adelante, “Voyager” se convierte en un viaje épico con bouzouki griego y texturas electrónicas, mientras que “Propaganda” sorprende con un saxo jazzy y bajo arrollador.
Hay también momentos de introspección: “Shibuya 3 A.M.”, con un aire melancólico de ciudad nocturna, o “Kyanite Jewel”, una pieza acústica de gran delicadeza. El cierre llega con “Voyager’s Homecoming”, una suite que reúne todos los hilos en un final poderoso y emotivo.
“The Lost Ship Tavern”: una canción con Toque Tulliano
Entre los puntos más altos del álbum se encuentra “The Lost Ship Tavern”, lanzada como single en marzo de 2024. En apenas cinco minutos, la banda nos transporta a una taberna del siglo XVIII con marineros, risas, violines y espíritu aventurero.
Con la colaboración del violinista Alessandro Bonetti, la pieza mezcla folk celta y progresivo, evocando inevitablemente a Jethro Tull. Los coros son pegajosos, la batería golpea como una danza marinera, y los teclados de Zabbini añaden una capa barroca que potencia la épica.
Es, sin duda, la canción más accesible del álbum, y a la vez un ejemplo perfecto de cómo Barock Project puede combinar historia, teatralidad y sofisticación musical sin perder frescura.
Conclusión
Barock Project demuestra que el rock progresivo sigue vivo, vibrante y en evolución. Time Voyager no es solo un álbum: es una odisea sonora que mezcla nostalgia e innovación, con un pie en el barroco y otro en la modernidad.
Si eres amante del prog sinfónico, te recomiendo empezar por “The Lost Ship Tavern” para engancharte con su costado folk, y luego perderte en todo el viaje de Time Voyager.
Un disco que reafirma que el tiempo puede ser infinito, pero la buena música siempre encuentra la manera de quedarse con nosotros.
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