Peter Gabriel – “Olive Tree” - (del disco i/o)



                                                                                       

                  

Peter Gabriel – “Olive Tree” (del disco i/o)

De nuevo volvemos con el último lanzamiento de Peter Gabriel, el magnífico disco i/o. En el último post hablamos de su tema “Love Can Heal”, que podéis leer aquí.

¡Ah, Peter Gabriel! Ese eterno camaleón de la música, el que nos ha regalado desde los laberintos teatrales de Genesis hasta himnos solitarios que suenan como confesiones al universo. Con i/o, su décimo álbum de estudio y el primero en 21 años desde el introspectivo Up (2002), Gabriel no solo rompe un silencio ensordecedor, sino que lo transforma en un eco profundo y luminoso.

Lanzado el 1 de diciembre de 2023, este disco de 12 canciones —cada una presentada en dos versiones: la “Bright-Side Mix”, radiante y expansiva, y la “Dark-Side Mix”, más sombría y contemplativa— es un viaje cósmico y terrenal a la vez. Inspirado en la ciencia, la conexión humana y el pulso de la vida misma, i/o nos invita a mirar dentro y fuera, al flujo constante de energía que une todo lo que somos.

Grabado en su mítico estudio Real World en Bath, el álbum cuenta con colaboraciones de Brian Eno y el ingeniero de sonido Tchad Blake. i/o explora temas como el flujo de información (de ahí su título, input/output), la empatía neuronal y nuestra interconexión con la naturaleza. No es un álbum ruidoso; es un susurro que crece, lleno de texturas orgánicas, percusiones tribales, sintetizadores etéreos y esa voz de Gabriel, más grave, sabia y humana que nunca, como un viejo roble contando secretos al viento.

Críticos lo han comparado con el legendario Smile de The Beach Boys por su larga gestación —más de una década en proceso, con más de 130 ideas descartadas— y lo alaban por su equilibrio entre madurez y frescura, por ser un regreso al pop-rock introspectivo que solo alguien como Gabriel puede lograr.                                                                              Pero hoy nos detenemos en “Olive Tree”, la octava joya de este mosaico sonoro, lanzada como sencillo el 1 de agosto de 2023, y que ya anticipaba la hondura emocional del disco.

Imagina una noche brumosa, plateada, donde tus ojos se posan sobre la tierra y sientes el latido subterráneo de la vida:

“In the misty silvered night / My eyes fall to the ground / I can feel it come alive / In the seeds pushing out through the soil”
(“En la noche brumosa y plateada / Mis ojos caen al suelo / Puedo sentirlo cobrar vida / En las semillas que brotan del suelo.”)

Así arranca esta balada de conexión primordial, donde Gabriel teje la metáfora de un olivo ancestral para hablarnos de raíces compartidas, de cómo estamos entrelazados con la naturaleza y con las mentes ajenas.

No es casual: la canción nació de un proyecto relacionado con el cerebro, influido por su fascinación por la lectura neuronal y la idea de una empatía cuántica, esa noción de que nuestras sinapsis pueden sintonizar con el pulso de un árbol o el susurro de un desconocido. En sus propias palabras, “Olive Tree” trata de “cómo interactuamos con la naturaleza y las otras especies, pero también sobre una mayor sensibilidad al potencial de conexión con todo lo que nos rodea.”

La melodía fluye como savia viva: percusiones suaves que evocan latidos terrestres, coros que se expanden como ramas, y un estribillo que te invita a “get in touch with everything” (“ponerte en contacto con todo”), un llamado a abrir los sentidos en un mundo que nos aísla con ruido digital.

En el contexto de i/o, “Olive Tree” actúa como eje vital del álbum, un puente entre la oscuridad introspectiva de “The Court” y la esperanza radiante de “Four Kinds of Horses”. Es una canción rebosante de vida, un himno a la interconexión y la conciencia. Escucharla es sentir cómo la tierra respira bajo tus pies, cómo cada célula del cuerpo responde al llamado de algo más grande que nosotros mismos.

Escuchar “Olive Tree” en otoño, con el viento moviendo hojas secas, es recordar que, como el olivo que resiste siglos de sequía, nuestras conexiones —con la tierra, con los demás, con nosotros mismos— son semillas que germinan en la quietud.

A sus 75 años, Peter Gabriel no predica: invita. Y en esta era de desconexión y pantallas, su voz llega como un bálsamo, recordándonos que estamos todos enredados en la misma red, como raíces que se tocan bajo el suelo invisible de la existencia.

Si i/o es el mapa de un alma exploradora, “Olive Tree” es el sendero que conduce al corazón del bosque.
Ponla ahora, cierra los ojos y siente las raíces.




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