David Gilmour y "In Any Tongue": Un Renacer en el Circo Máximo
En el vasto anfiteatro natural del Circo Máximo en Roma, donde antaño rugían los carros de los emperadores, David Gilmour, el legendario guitarrista de Pink Floyd, desató una tormenta de emociones en septiembre de 2024. Aquellos seis conciertos sold out, que marcaron el inicio de su gira Luck and Strange, no solo celebraron su álbum homónimo de 2024, sino que también revivieron joyas olvidadas de su repertorio solista.
Entre ellas, "In Any Tongue", un corte del disco Rattle That Lock (2015), emergió como una de las sorpresas más impactantes. Hoy, con el lanzamiento del álbum en vivo The Luck and Strange Concerts y el Blu-ray/DVD Live at the Circus Maximus, Rome, esta interpretación cobra nueva vida, capturando la esencia de un artista que, a sus 79 años, sigue reinventando su legado.
El contexto: de Rattle That Lock a un nuevo horizonte
Rattle That Lock fue el cuarto álbum solista de Gilmour, un trabajo inspirado en la Divina Comedia de Dante y en las reflexiones personales del músico sobre la vida, la muerte y la redención. Lanzado en 2015, el disco alcanzó el número 1 en trece países y vendió más de un millón de copias en su primera semana.
"In Any Tongue" ocupa el noveno lugar del álbum: una balada introspectiva con toques de blues y rock progresivo, donde Gilmour explora temas de comunicación universal y pérdida emocional. Su letra poética —con versos como “When all is said and done / We’re just flesh and bone”— se entrelaza con su inconfundible guitarra Stratocaster, que llora y susurra como un viejo amigo.
El disco, co-producido por Gilmour y su fiel colaborador Phil Manzanera (ex-Roxy Music), contó con invitados de lujo como David Crosby y Graham Nash en los coros. Sin embargo, "In Any Tongue" no fue un sencillo destacado en su momento; quedó en la sombra de temas más visibles como el título track o Today. Pero ya en la gira de 2015 mostraba su potencial en directo, con Gilmour alternando voz y solos etéreos. Diez años después, en el Circo Máximo, la canción resurgió transformada: de un susurro íntimo a un rugido colectivo.
El Circo Máximo: un escenario épico para un renacer
Imagina 18.000 almas bajo el cielo romano, con el monte Palatino como telón de fondo. El Circo Máximo, el mayor estadio de la Antigua Roma, se convirtió en el epicentro de la gira Luck and Strange. Gilmour eligió este escenario simbólico para abrir su tour: seis noches consecutivas en septiembre de 2024, antes de pasar por el Royal Albert Hall, el Hollywood Bowl y el Madison Square Garden.
Era su primera gira en casi una década, y el setlist equilibraba lo nuevo —canciones como The Piper’s Call o Between Two Points (con su hija Romany Gilmour en voces)— con clásicos eternos de Pink Floyd como Wish You Were Here, Comfortably Numb o Time.
"In Any Tongue" ocupó un lugar central en la segunda mitad del espectáculo, justo después de A Great Day for Freedom (de The Division Bell). Según reseñas del concierto, el dueto entre Gilmour y el guitarrista/teclista Ben Worsley fue electrizante: “ambos se batieron en duelo, vocal y guitarísticamente, en una ‘In Any Tongue’ temible”, escribió Louder Sound.
La multitud, una mezcla de veteranos de Floyd y nuevas generaciones, se mecía en un trance colectivo. La pieza, que dura unos seis minutos en estudio, se extendió en vivo con secciones improvisadas que Gilmour describió como “un puente entre lenguajes olvidados”. Las luces estroboscópicas y las proyecciones cósmicas —sello característico de sus conciertos— llevaron la emoción al clímax, preparando el terreno para The Great Gig in the Sky.
Un documento vivo
El video oficial "In Any Tongue (Live at the Circus Maximus)", publicado en YouTube el día del lanzamiento del álbum, muestra a Gilmour en su elemento: sudoroso bajo las luces, su guitarra Big Muff gimiendo en solos que evocan el espíritu de The Dark Side of the Moon.
La banda, con luminarias como el baterista Adam Holbrook y la vocalista Louise Clare Marshall (brillante en The Great Gig in the Sky), aporta una frescura que el álbum de estudio no tenía. Es “diferente lo suficiente para hacerte pensar, respetuoso lo suficiente para que toda la multitud se meza”, como resumió MusicRadar.
Por qué "In Any Tongue" importa ahora
En un mundo saturado de nostalgia, David Gilmour no se limita a revivir el pasado. Al rescatar In Any Tongue en esta gira, reafirma su compromiso con un catálogo solista a menudo eclipsado por el gigante que fue Pink Floyd.
El mensaje central —la búsqueda de conexión más allá de las barreras del lenguaje— resuena con más fuerza que nunca en estos tiempos fragmentados. En vivo, el tema adquiere nueva dimensión: su guitarra no toca notas, pinta emociones.
Escucha, y déjate llevar. En cualquier lengua, el mensaje es claro:
Gilmour vive, y su música trasciende.
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