Rick Davies, leyenda de Supertramp, fallece a los 81 años
Diez años después de que le fuese diagnosticado un mieloma múltiple, el legendario autor de temas inolvidables como Goodbye Stranger, Bloody Well Right o From Now On, falleció el 6 de septiembre de 2025 en su casa de Long Island a los 81 años de edad.
En un comunicado emitido por la Sociedad Supertramp, sus antiguos compañeros de banda lamentaron profundamente la triste noticia y expresaron su gratitud por haber conocido a Rick y compartido con él casi cinco décadas de música, enviando además sus más sinceras condolencias a su esposa Sue, compañera de vida y de carrera.
Nacido en Swindon, Inglaterra, el 22 de julio de 1944, Rick descubrió muy pronto que la música sería su destino. Primero fue un baterista virtuoso, pero con el tiempo encontró en los teclados el medio ideal para canalizar su creatividad. Tras sus primeras experiencias en bandas locales como Vince & The Vigilantes o The Senators, y su paso por The Joint, en 1969, con el apoyo del mecenas Sam Miesegaes, publicó un anuncio en la revista Melody Maker que marcaría la historia: la formación de Supertramp, junto a Roger Hodgson.
Los inicios fueron difíciles, con dos discos que pasaron desapercibidos. Pero tras la llegada de Dougie Thomson, Bob Siebenberg y John Helliwell, llegó el estrellato. Obras maestras como Crime of the Century (1974), Even in the Quietest Moments (1977) y, sobre todo, Breakfast in America (1979), colocaron a Supertramp en lo más alto de las listas, con millones de copias vendidas y giras multitudinarias.
Rick no solo fue autor o coautor de clásicos como Goodbye Stranger, Bloody Well Right, Give a Little Bit y The Logical Song, sino que también fue el alma sonora de la banda con su estilo distintivo al piano eléctrico Wurlitzer y su voz grave y rasposa , en contraste con la voz aguda de su compañero Roger Hodgson
Cuando Roger Hodgson dejó la banda en 1983, Rick asumió las riendas en solitario, liderando álbumes menos mediáticos pero igualmente notables, como Brother Where You Bound (1985), Free As a Bird (1987) o Slow Motion (2002). Su estilo al piano eléctrico Wurlitzer y su voz grave le dieron un sello único que lo convirtió en uno de los músicos más reconocibles de su generación.
En 2010 y 2011, Supertramp vivió un gran resurgir con el tour All the Hits and More, pero la enfermedad obligó a Davies a cancelar una gira posterior. Aun así, nunca se alejó del todo de la música: en sus últimos años disfrutó tocando en pequeños locales junto a Ricky & The Rockets, versionando clásicos del rhythm and blues y recuperando algunas de sus propias canciones.
Rick Davies fue mucho más que el cofundador de Supertramp: fue el corazón rítmico, el alma melódica y la fuerza resiliente de una banda que, pese a las críticas de ciertos sectores del progresivo más ortodoxo, supo conquistar al gran público con una mezcla perfecta de sofisticación y accesibilidad.
Hoy, su música sigue viva y su legado permanece imborrable.
Descanse en paz, Rick Davies.
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