1. Yesterday – The Beatles: la fragilidad hecha canción
En la vasta y revolucionaria discografía de The Beatles, hay una canción que, por su sencillez y profundidad, se eleva como una de las más íntimas y universales: Yesterday. Compuesta principalmente por Paul McCartney e incluida en el álbum Help! de 1965, esta pieza marcó un giro inesperado dentro del catálogo del cuarteto de Liverpool. Era una balada suave, melancólica, sin guitarras eléctricas ni coros exuberantes. Solo una voz, un cuarteto de cuerdas, y una guitarra acústica. Pura emoción.
Lo curioso es que Yesterday le llegó a McCartney en un sueño. Al despertar, tocó la melodía en el piano y pensó que estaba recordando algo que ya existía. Durante un tiempo, la llamó provisionalmente Scrambled Eggs. Cuando confirmó que no era un plagio inconsciente, la transformó en lo que hoy es una de las canciones más versionadas de todos los tiempos.
La letra, dolorosa y contenida, habla de una pérdida: “Yesterday, all my troubles seemed so far away…”. No hay detalles, no se sabe qué ocurrió. Pero eso la hace más poderosa: cada oyente puede proyectar en ella su propia nostalgia, su propio “ayer” perdido. Es una canción sobre lo irreversible, sobre el paso del tiempo, sobre ese momento en que uno despierta y ya todo ha cambiado.
A diferencia de otras baladas románticas, Yesterday no busca consuelo. Es una canción que simplemente acepta la tristeza. Y lo hace con una delicadeza que conmueve aún más. Es música para la madrugada, para los recuerdos que no se dejan tocar, para las palabras que ya no se dijeron.
En el universo de la música popular, pocas canciones han logrado lo que Yesterday: convertirse en una especie de himno universal del alma herida. Y aún hoy, al escucharla, uno siente que fue escrita ayer.
2. Yesterday cumple años: el eterno lamento que no envejece
Publicado en Música Mágica
En 1965, hace ya 60 años, se escuchó por primera vez una melodía que el mundo no ha podido —ni ha querido— olvidar. Yesterday, la balada compuesta por Paul McCartney, fue publicada oficialmente el 13 de septiembre de ese año en el Reino Unido como parte del álbum Help! y luego como sencillo en Estados Unidos. Desde entonces, ha sido grabada por más de 2.000 artistas y reconocida como una de las canciones más interpretadas del siglo XX.
Y sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, Yesterday no ha perdido su poder. Al contrario, cada año que pasa la vuelve más nítida, más sabia. Su melancolía no suena vieja, su lamento no se marchita. Como los buenos recuerdos, Yesterday se queda, resiste, respira con nosotros.
En estos 60 años, generaciones enteras han hecho suya la canción. Se ha cantado en funerales, en bodas, en habitaciones solitarias y en escenarios gigantescos. Ha acompañado corazones rotos, despedidas, reencuentros. Y todo esto sin levantar la voz, sin necesidad de adornos ni artificios.
El tiempo ha pasado, sí. Pero Yesterday sigue ahí, intacta. Porque hay canciones que no pertenecen al calendario, sino a la memoria emocional del mundo.
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