Adiós al genio del sol: Brian Wilson (1942–2025)
Un tributo a la mente maestra detrás de The Beach Boys
Hoy la música ha perdido a una de sus figuras más luminosas y complejas: Brian Wilson, fundador, compositor y alma creativa de The Beach Boys, ha fallecido a los 82 años. Su partida deja un hueco imposible de llenar, pero también un legado que seguirá brillando mientras exista alguien que se emocione con una armonía perfecta, una melodía inolvidable o una canción que capture el alma del verano.
Brian Wilson no fue solo el arquitecto del inconfundible sonido californiano de los años 60. Fue un verdadero innovador musical, un artista que supo conjugar el candor juvenil con una profundidad emocional rara vez vista en el pop. Junto a sus hermanos, su primo Mike Love y amigos de la infancia, fundó The Beach Boys, y con canciones como Surfin’ U.S.A., I Get Around o Wouldn’t It Be Nice, marcó a toda una generación.
Pero fue en 1966, con el mítico álbum Pet Sounds, donde Brian mostró su verdadera dimensión artística. Mientras la música pop aún se sacudía la resaca del rock and roll primitivo, él creó una obra maestra de sensibilidad orquestal, introspección lírica y producción vanguardista. Paul McCartney lo llamó su disco favorito de todos los tiempos. Y es que canciones como God Only Knows o Caroline, No no solo definen una época, sino que parecen venir de un lugar más íntimo y puro del alma humana.
A lo largo de su vida, Brian Wilson batalló con severos problemas mentales y emocionales. Su historia fue también la de un genio atormentado que, a pesar de todo, nunca dejó de crear. El legendario proyecto Smile, iniciado en 1967 y abandonado durante décadas, se convirtió en símbolo de esa lucha interna. Finalmente, en 2004, Wilson lo completó y lo presentó al mundo, demostrando que incluso los sueños rotos pueden renacer.
Brian Wilson fue mucho más que un compositor brillante. Fue un explorador sonoro, un alma sensible, un hombre que encontró en las armonías vocales un refugio ante el ruido del mundo. Su música seguirá acariciando corazones en cada rincón del planeta.
Hoy nos despedimos de él con tristeza, pero también con profunda gratitud. Porque cada vez que suene Don’t Worry Baby o Good Vibrations, sentiremos que Brian Wilson sigue con nosotros, surcando las olas del tiempo con una tabla hecha de notas celestiales.
Gracias por todo, Brian.
Tu música nunca dejará de sonar.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario