Premiata Forneria Marconi - “The World Became The World” - “Just Look Away” - “Four Holes in the Ground”
Premiata Forneria Marconi (PFM) es una de las bandas más icónicas del rock progresivo italiano. Su álbum “The World Became The World”, lanzado en 1974, es una joya del género.
Este disco es la versión en inglés de su álbum “L’Isola di Niente”, y fue producido para llegar a un público más amplio fuera de Italia. El álbum incluye temas destacados como “The Mountain”, “Just Look Away” y la canción que da título al disco, “The World Became The World”.
PFM es también una de las pocas bandas italianas que logró traspasar fronteras y consolidarse en la escena internacional. Fundada a finales de los años sesenta, Premiata Forneria Marconi combinó desde sus inicios influencias clásicas, jazzísticas y sinfónicas, con una base sólida de rock, dando forma a un estilo complejo, refinado y profundamente melódico.
The World Became the World es una obra que fusiona la energía del rock con la riqueza armónica de la música clásica. Canciones como “Four Holes in the Ground” y “The Mountain” despliegan pasajes instrumentales virtuosos, cambios de ritmo vertiginosos y atmósferas envolventes que son marca registrada del grupo. El tema homónimo, “The World Became the World”, destaca por su fuerza coral y su mensaje existencial, convirtiéndose en uno de los momentos más intensos del álbum.
“Just Look Away”
Esta joya melancólica es una de las piezas más sensibles y emotivas del disco. “Just Look Away” se aparta de la grandilocuencia progresiva para ofrecer un enfoque más íntimo y acústico, casi pastoral. La voz suave, las cuerdas delicadas y el uso de la flauta y el violín construyen una atmósfera nostálgica, cargada de belleza y melancolía. Es una canción que invita a la introspección, al recuerdo y al silencio. En medio del virtuosismo técnico del álbum, “Just Look Away” brilla por su contención y profundidad emocional.
“Four Holes in the Ground”
Una de las piezas más brillantes de The World Became the World. “Four Holes in the Ground” comienza con una introducción juguetona y casi barroca, con cambios de ritmo sorprendentes y secciones instrumentales de gran energía. La banda exhibe aquí todo su arsenal: bajos pulsantes, batería compleja, pasajes de sintetizador dinámicos, y un juego constante entre lo melódico y lo experimental. La canción refleja ese espíritu libre del progresivo setentero, donde cada compás puede llevar al oyente a un nuevo territorio musical. Un viaje sonoro impresionante, divertido y sofisticado a la vez.
The World Became the World es una obra fundamental en la discografía de PFM y un ejemplo de cómo el rock progresivo puede combinar poesía, virtuosismo y emoción con un equilibrio casi perfecto.

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