Focus – Moving Waves - Focus II - Eruption

 

 



       


🌍 Descubriendo a Focus – Moving Waves y el asombro fuera del Reino Unido

En mis inicios como aficionado al rock progresivo, me sumergí en un universo sonoro dominado por bandas británicas como Yes, Genesis y King Crimson. Sus intrincadas composiciones y su enfoque experimental ejercieron una poderosa atracción sobre mí, y durante mucho tiempo, creí que estas eran las únicas representantes del género que valía la pena explorar.

Sin embargo, pronto descubrí que había excepciones sorprendentes fuera de las fronteras británicas, y dos de las más destacadas fueron el grupo italiano Premiata Forneria Marconi y el grupo holandés Focus.

Recuerdo claramente el día en que me adentré en el mundo sonoro de Focus. Mi primer encuentro con su música fue a través de su segundo álbum, titulado Focus II o Moving Waves, lanzado en 1971. Desde los primeros acordes, su música me atrapó con su energía única y su enfoque innovador. Y aunque la canción Hocus Pocus se llevó gran parte de la atención, el álbum estaba repleto de gemas musicales que merecían ser descubiertas.

Cada pista en Moving Waves era un viaje en sí misma. Desde la delicada melodía de Le Clochard hasta la épica y virtuosa Eruption, el álbum ofrecía una variedad de sonidos y emociones que me dejaron maravillado. La habilidad técnica de los músicos, la creatividad en las composiciones y la fusión de estilos musicales demostraron que Focus no solo era una pequeña excepción en el mundo del rock progresivo, sino que también estaba a la altura de las grandes bandas británicas.

🎶 Moving Waves: un álbum inolvidable

Moving Waves es un magistral trabajo que marcó un antes y un después en la historia del progresivo. Desde el momento en que se posa la mirada en su icónica portada, uno sabe que está a punto de embarcarse en un viaje musical extraordinario. Pero es cuando se sumerge en la música misma que se revela la verdadera grandeza del álbum.

El disco es un festín de virtuosismo instrumental, liderado por la poderosa y expresiva guitarra de Jan Akkerman y la cautivadora flauta y voz de Thijs van Leer. Desde el primer acorde de Hocus Pocus, uno queda atrapado en un torbellino de energía y creatividad. Esta canción, con su mezcla única de rock, elementos folclóricos y un solo de flauta que desafía los límites de lo imaginable, se ha convertido en un clásico atemporal del género.

Pero Moving Waves no se limita a sus éxitos radiales. Temas como Le Clochard y Janis son auténticas odiseas instrumentales que transportan al oyente a paisajes sonoros inexplorados. Entre el rock melódico y la música clásica, Focus mostraba una capacidad insólita para crear climas, para contar historias sin necesidad de palabras.

🌫 Focus II: una joya instrumental

Hoy quiero detenerme en otra de las maravillas que nos ofrece este álbum: la canción Focus II. Se trata de un tema instrumental de apenas cuatro minutos, pero que encierra en sí mismo todo un universo.

La melodía comienza con un ritmo suave y melancólico, interpretado con dulzura por la flauta de Thijs van Leer. A medida que avanza la canción, la intensidad crece: la guitarra de Akkerman entra en escena con una fuerza lírica que conmueve. En pocos minutos, la banda te lleva por un viaje musical que no necesita palabras para emocionar.

Lo que hace tan especial a Focus II es su elegante fusión de estilos: el rock progresivo, el jazz y la música clásica se entrelazan de manera natural, como si siempre hubieran pertenecido al mismo lenguaje. La banda demuestra su maestría instrumental en cada compás, con solos memorables que todavía hoy me dejan sin aliento.

Focus II es considerada una de las canciones más importantes del rock progresivo instrumental, y al menos para mí, lo fue y lo seguirá siendo. Mientras pueda escuchar esa maravilla de guitarra de Akkerman o la dulce flauta de Van Leer, sabré que sigo conectado a ese descubrimiento que cambió mi forma de entender la música.

              

🔥 Eruption: la suite que todo lo abarca

Y si Focus II es una muestra de lirismo, Eruption es una catedral sonora. Con más de 22 minutos de duración, esta suite cierra el álbum como un coloso que rinde homenaje a la forma más ambiciosa del progresivo setentero.

Dividida en múltiples secciones con títulos propios —Tommy, The Bridge, Euridice, Dayglow, entre otras—, Eruption combina pasajes melódicos con explosiones instrumentales, solos extendidos y una narrativa casi teatral. Basada libremente en el mito de Orfeo y Eurídice, la obra es una travesía épica en la que cada músico tiene su momento de lucimiento.

La guitarra de Akkerman brilla como nunca, con fraseos que van del barroco al rock más punzante. Van Leer aporta atmósferas oníricas con su órgano Hammond, el piano y la flauta. La batería de Van der Linden, por su parte, es una máquina de precisión y fuerza que sostiene y dinamiza toda la suite.

Eruption es una de esas composiciones que uno no escucha: se vive. Se atraviesa. Se deja entrar.


Focus fue un grupo que estuvo, sin duda, a la altura de los grandes de su tiempo: Genesis, Camel, King Crimson. Sus integrantes fueron considerados entre los mejores solistas del momento. Su propuesta fue única, y su legado, imborrable. Aunque Akkerman y Van Leer siguieron sus caminos por separado, lo que crearon juntos dejó una marca indeleble en la historia del rock progresivo… y también en mi propia historia como oyente.






 

Comentarios