Peter Gabriel – "i/o" - Live and Let Live - “Four Kinds of Horses”

 


                   



Peter Gabriel – "Four Kinds of Horses": un viaje espiritual a través del sonido

Ya hemos hablado anteriormente del último disco i/o de Peter Gabriel, en concreto del tema Live and Let Live  y creo que es más que merecido que traigamos de nuevo otra canción de este fascinante trabajo. En esta ocasión me decanto por el tema "Four Kinds of Horses", una pieza que me fascina profundamente por la atmósfera en la que se desarrolla. Desde la primera escucha, te envuelve en una neblina sonora donde cada nota respira el inconfundible sello de Gabriel: ese rock artístico, sofisticado y experimental que lo ha distinguido como un músico incomparable. Pero también hay espacio para la innovación, con colaboraciones que aportan frescura y diversidad.

La génesis de "Four Kinds of Horses" nace, en parte, de la colaboración entre Peter Gabriel y Richard Russell, fundador del prestigioso sello independiente XL Recordings (hogar de artistas como Radiohead, The xx o Adele). Esta colaboración se dio inicialmente en el marco de un proyecto paralelo, Everything Is Recorded, liderado por Russell, que consistía en sesiones abiertas y colaborativas con distintos músicos. Gabriel participó en estas sesiones y de allí surgieron los primeros bocetos de lo que más tarde se convertiría en esta canción.

Russell aportó al tema un enfoque minimalista, texturas electrónicas sutiles y una sensibilidad contemporánea que encajó a la perfección con el mundo sonoro de Gabriel. No se trata de una presencia invasiva, sino de un diálogo entre generaciones y estilos, donde cada elemento encuentra su espacio natural. El resultado es una atmósfera envolvente, casi cinematográfica, que parece flotar entre lo espiritual y lo terrenal.

Este tema nos deja escuchar además a un invitado de lujo: Brian Eno está al frente de los sintetizadores. Como comenta el propio Gabriel: "Tan pronto como escuché uno, pensé que harían un excelente papel tapiz tridimensional con sonido y le pedí a Brian que creara 11 más." Su participación aporta profundidad y una textura envolvente que multiplica la dimensión emocional del tema.

Además, John Metcalfe proporciona arreglos orquestales de cuerdas, que para Gabriel suponen un "hermoso trabajo" que, a medida que avanza la canción, "desempeñan un papel clave" en su desarrollo. Es una orquestación que no abruma, sino que eleva. A esto se suma un detalle especialmente emotivo: Melanie Gabriel, la hija de Peter, proporciona los coros, lo que él describe como "otro momento encantador para un padre".

El título y la temática de la canción están inspirados en una antigua historia budista que habla de cuatro tipos de caballos, cada uno representando un nivel distinto de sensibilidad hacia el aprendizaje espiritual. Este concepto se convierte en el hilo conductor del tema, sirviendo a Gabriel como metáfora para explorar la condición humana, el conflicto entre el bien y el mal, y cómo una misma energía puede conducirnos hacia la compasión o hacia la destrucción.

La voz de Gabriel, siempre cargada de humanidad, se mueve entre la suavidad y la tensión, como si caminara por un hilo invisible que conecta el alma con el mundo material.

En cuanto a la letra, introduce una reflexión que trasciende lo espiritual para adentrarse en lo político y lo social. Con delicadeza, habla de cómo ciertos ideales pueden ser interpretados o manipulados hasta el punto de justificar actos de violencia, especialmente en contextos de radicalización religiosa. Es una mirada compleja y honesta, que no pretende sentenciar, sino más bien invitar a la reflexión.

"Four Kinds of Horses" es, sin duda, uno de los momentos más atmosféricos y profundos de i/o. Es una obra que se despliega lentamente, como una meditación sonora, y que confirma que Peter Gabriel continúa, incluso después de décadas, siendo un maestro del arte de conmovernos con inteligencia, sensibilidad y valentía.

               




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